
La maldición de la flor agile
Si un hombre no tiene humanidad, ¿para qué le sirven los ritos? Si un hombre no tiene humanidad, ¿para qué le sirve la música?
Jamás pensé que empezaría una entrada de blog citando a Confucio, y menos para hablar de Scrum (o metodologías ágiles en general). Pero voy a ver si lo enlazo todo. Para Confucio los rituales (禮, lǐ) tenían una gran importancia, no tanto por su significado trascendental o espiritual sino porque ayudaban a cultivar la virtud y la moral. El ritual servía a que aquellos que lo practicaban interiorizasen una serie de buenas prácticas. Por poner un ejemplo un poco más cercano y dentro de mis escasos conocimientos podríamos pensar en el sacramento de la eucaristía: la idea de los primeros cristianos (y otras sectas de la época) era compartir una comida fraternal y crear sentimiento de comunidad. Engullir una hostia cada semana como quien ficha, no sé hasta qué punto te acerca al Reino de los Cielos si se pierde la intención del ritual.
Pues con las metodologías ágiles me huele un poco a lo mismo. Y creo que todos lo hemos vivido en algún momento u otro: dailies interminables que no llevan a ningún sitio; sprint reviews sin los stakeholders necesarios; retros que brillan por su ausencia, o peor aún, en las que se menciona de forma recurrente los mismos puntos de mejora del equipo como muletilla.
Ceremonias Scrum a las que asistimos en piloto automático. Sin intención. Y sé que hay millones de excusas y todas válidas: falta de conocimiento, motivación, recursos… Y me parece genial. Hace un tiempo le leí en LinkedIn a algún mítico del Agile— y ni recuerdo quién exactamente, ni pienso buscarlo— , que las metodologías ágiles deben adaptarse al equipo, no el equipo a las metodologías ágiles. La metodología tiene que ayudar al equipo. Y muchas veces es un lastre o, en el mejor de los casos, simplemente un mero trámite.
Entonces, ¿por qué? Pues no quiero pensar mal, pero creo que es todo producto de la mercadotecnia. Y de los vendedores de formaciones de Agile. Pasa con casi cualquier tecnología, alguien invierte lo suficiente en contarle a todo el mundo que su tecnología va a salvar tu negocio. Y en seguida sale alguien a decirte que él puede enseñarte a usar esa tecnología. Y no digo que esas tecnologías no sean útiles. Pero hace falta intención. No pueden ser remedios milagrosos para solucionar problemas más profundos. Y en el caso de Scrum, no puede ser algo exclusivo del equipo de desarrollo.
Porque da igual lo bien que se aplique Scrum en un equipo, si luego puede llegar alguien y cambiar el alcance a mitad de sprint. Porque entonces no estamos aplicando ninguna clase de metodología ágil. Por mucha ceremonia scrum, por mucha daily y demás. Porque hay fuerzas más poderosas que la buena voluntad de un equipo de desarrollo. Y no puedo evitar pensar en la ley de Conway, que normalmente se usa para hablar de la relación entre equipos, pero creo que también se puede aplicar a la relación de los distintos escalones de la jerarquía.
¿Se puede hacer bien? Sí, claro, si todas las partes quieren hacerlo bien. Algunos lo han llegado a ver y todo. Pero no debería ser algo burocrático. Sin alma. Sin intención.
Foto de Kelly Sikkema en Unsplash