
Nuevo rediseño
El lenguaje de la verdad es simple.
Menudo cambio, ¿eh? Vaya cambio de estilo le he dado al blog. Con su fondo oscuro vintage.
¿Por qué?
Cuando empecé el blog, hace un año, pensaba que iba a usarlo más. Y que me lo iba a tunear. Y que ¿por qué no aprender Drupal? Pero resulta que requiere un esfuerzo excesivamente distractorio. Requiere mantener una base de datos. Un PHP por ahí en marcha. Además, ¿habéis probado a diseñar un tema de Drupal? En general, requería un mantenimiento que me disuadía de escribir. Y ofrecía una serie de características que nunca iba a utilizar.
Había otras desventajas. Tener que acordarme de la contraseña. No poder escribir si no tenía conexión a internet. Incluso pelearse con la generación de los slugs.
Y no hablemos de la moderación de comentarios.
¿Entonces?
Bueno, cuando hace un año buscaba qué herramientas de blog utilizar vi algunas que generaban todo el sitio en html puro y duro. Las descarté, porque yo quería moderar comentarios. Y PHP, ¿quién no quiere PHP? Además no acababa de entenderlas y tal y cual.
Pero con un año más, y la poca sabiduría que el paso del tiempo aporta, cuando volví a oir hablar de estas herramientas pensé que quizás eran una opción más cómoda. Y sencilla. Me estoy volviendo minimalista.
Así que les eché un vistazo y la que me convenció fue Hugo. He aprendido a utilizarla un poco. Copilot me ha modificado los estilos porque el diseño nunca ha sido mi fuerte. Me redimensiona automáticamente las imágenes y no tengo que hacerlo yo con GIMP como pasaba en el de drupal. Y al final usa un sistema de plantillas relativamente sencillo de usar.
Además tengo control de versiones por si la lío con los estilos y me arrepiento. Además, al ser todo html estático, puedo verlo en local. No necesito hacer los cambios en caliente.
Y el markdown, qué maravilla.
Así que escribo, hago commit, y el Jenkins del minipc detecta el cambio, reconstruye el sitio, y lo pega donde toque.
Además, le he quitado el Google Analytics, porque total nadie aceptaba las cookies y me evita contradicciones internas respecto a la privacidad.
La única pega es que ya no hay comentarios. Qué pena. Con lo que nos gustaban.
Y poco más, sólo quería contaros esto. Para cualquier queja, comentario y demás tendréis que hacerlo en LinkedIn.